La causa tuvo su origen el 18 de abril cuando la damnificada ddenunció en O.V.D. a su pareja. La mujer contó que el hombre concurrió a su domicilio y, luego de beber, se tornó agresivo y la golpeó en varias partes del cuerpo y le propinó patadas, en especial en las piernas, causándole lesiones. Agregó que después la tomó del cuello y la introdujo en la habitación, forzando a tener relaciones sexuales, sin uso de protección. Tras ello, según denunció la mujer, el agresor se retiró.
En ese momento, el magistrado actuante solicitó a la División Delitos Contra la Integridad Sexual, que realice las tareas pertinentes para dar con el paradero del imputado y efectuar la detención.
Luego de varias semanas de investigación (compulsas en redes sociales y en distintas bases de datos) obtuvieron datos de interés.
Además contaban con la información que el imputado continuaba acosando a la víctima de modo telefónico y presencial y le habría pedido que el día lunes le preste dinero por lo que acordaron un encuentro.
Los policías implantaron una discreta vigilancia y al verlo le dieron la *voz de alto*, el masculino se dio a la fuga y tras una persecución a pie, y un forcejeo lo detuvieron.
Intervino personal de División Delitos contra la Integridad Sexual de @policiadelaciudad